
| SI HACES EL CAMINO DE SANTIAGO EN BICICLETA.... | |
| 14/07/2010 | |
Cada año aumenta el número de peregrinos que realizan el Camino en bicicleta. Para llevarlo a cabo, lo primero es tener una bici en buen estado y ponerla a punto antes de comenzar a rodar. Tampoco debemos pasar por alto todos los complementos necesarios que necesitaremos para realizar el recorrido en óptimas condiciones. Las alforjas son el mejor sistema de transporte y dos de veinte litros en principio son suficientes para llevar el equipaje si hacemos el recorrido en verano. Lo mejor es que sean independientes, impermeables y que tengan un sistema rápido de sujeción al porta-bultos. En cuanto al vestuario del cicloperegrino, debe incluir zapatillas, guantes, dos culotes largos o cortos con badana para evitar rozaduras, al menos otro más desmontable y de algodón, una chaqueta cortavientos, y un casco ligero que nos protegerá del sol y de una posible caída. ¿Cómo debe ser la bicicleta? Los cicloperegrinos deben siguen la misma ruta que quienes realizan el Camino a pie, por lo que muchos de ellos escogen un modelo todoterreno, que permite rodar tanto por carretera como por caminos. Otros, sin embargo, prefieren las bicicletas híbridas, más rápidas, o las de carretera, pero ambas con el inconveniente de que sólo pueden rodar por asfalto. En cualquier caso, es cierto que, cuánto más técnicas sean las bicis, menos pesan. Una pieza fundamental para soportar los kilómetros es el sillín. Los mejores no son los más blandos, sino los que descargan la zona perineal. Hay fundas y modelos para ambos sexos, y no conviene estrenarlos el día que se comienza el Camino. No debes olvidar... Parches, pegamentos y desmontables son el equipo básico e indispensable en la bolsa de las herramientas, que puede ir situada en el manillar. También se le puede añadir un tronchacadenas, una cámara, bridas de plástico, bomba de inflado, lubricante, tornillos de repuesto y una herramienta multiusos con alicates, destornilladores, y llaves allen y fijas. No debemos comenzar el Camino sin saber reparar un pinchazo. También es necesario someter a nuestra bicicleta a una puesta a punto antes del viaje. Mejor si va equipada con guardabarros delantero, retrovisor y luces. No olvides apretar todos los tornillos de la bicicleta y del trasportín cada 100 kilómetros, o menos si se ha rodado sobre mal firme, especialmente si la bici es nueva. |